
Aprendiendo a atesorar a Cristo en lo cotidiano
La libreta de Betsy
Lo que mi corazón esconde detrás del multitasking
Sentía que estaba en una carrera de obstáculos y al mismo tiempo en una competencia de malabarismo. ¿Te ha pasado?
¿Cómo mato el pecado que hay en mí?
El día en que recibiste la fe para creer en Cristo para salvación experimentaste dolor en tu alma por haber ofendido a Dios, te arrepentiste de tus pecados y comenzaste a caminar en otra dirección, hacia un camino de santidad.
¡Yo soy así!
Hace unos días aconsejaba a una de las jóvenes que mentoreaba que era tiempo de abrirse a desarrollar relaciones con otras mujeres que le ayudaran en su caminar con Dios. Ella me respondió de una forma muy contundente: “Que yo haya abierto mi vida a ti fue un milagro, tú sabes que yo soy muy cerrada”.