El peligro del activismo | Convicciones
Dios detuvo el tren de nuestras vidas en el momento en que iba a mayor velocidad para enseñarnos que nuestra identidad no estaba en las cosas que hacíamos para Él, si no solo en lo que Él había hecho por nosotros. Desde entonces, no cesamos de aprender la importancia de discernir a qué decir sí y a qué decir no de acuerdo a las prioridades de Dios y su orden para nuestras vidas. ¡Únete a la conversación!